Hoy queremos hablarte de una intervención estética que mejora notablemente la armonía del rostro de quienes se someten a ella. Pero no queremos hablarte de sus beneficios o de sus cuidados posteriores, sino de aquellos casos en los que esta técnica no resulta adecuada por las circunstancias del paciente. Presta atención si quieres saber en qué casos no está indicado someterse a una mentoplastia.
Recordatorio sobre la mentoplastia
La mentoplastia es una de las intervenciones más demandadas en nuestras clínicas de cirugía estética en Madrid y Granada. Tiene como objetivo modificar la estructura del mentón para mejorar la armonía facial.
Puede realizarse mediante el aumento del mentón con implantes o injertos de tejido propio, o bien mediante una reducción ósea del mentón en caso de mentones prominentes.
Se trata de una intervención altamente efectiva que puede realizarse de manera aislada o en combinación con otras cirugías faciales para lograr un equilibrio facial más estético y natural. El rostro mejora notablemente al modificar una parte que tiene tanto peso en el conjunto.
¿Qué beneficios tiene someterse a una mentoplastia?
Esta cirugía no solo mejora la estética del rostro, sino que también puede aportar beneficios funcionales en determinados casos. Entre sus ventajas destacan:
- Armonización del perfil facial: Especialmente en pacientes con micrognatia (mentón retraído) o prognatismo leve.
- Mejoría de la simetría facial: Fundamental para lucir una apariencia más equilibrada.
- Corrección de alteraciones funcionales: En algunos casos, una mentoplastia puede mejorar la mordida o la posición mandibular.
- Aumento de la confianza y autoestima: Dado que el rostro juega un papel crucial en la seguridad personal y la autoimagen.
¿En qué casos no está indicado someterse a una mentoplastia?
A pesar de sus beneficios, existen situaciones en las que esta intervención no está recomendada, teniendo siempre presente las circunstancias personales de cada paciente:
1.- Pacientes con problemas graves de la mordida o alteraciones esqueléticas severas:
Si la desproporción del mentón se debe a una malformación mandibular significativa o a una maloclusión grave, la solución adecuada sería una cirugía ortognática llevada a cabo por un equipo maxilofacial, no una mentoplastia aislada.
En estos casos, una corrección estética del mentón sin tratar el problema subyacente podría generar desajustes funcionales en la mordida y la articulación temporomandibular.
2.- Presencia de infecciones o enfermedades en la zona a intervenir:
Cuando el paciente tiene infecciones activas en la piel o en los tejidos circundantes que pueden aumentar el riesgo de complicaciones postoperatorias es mejor evitarla.
3.- Trastornos de la coagulación o enfermedades sistémicas descompensadas
- Pacientes con hemofilia, trombocitopenia u otros trastornos de la coagulación tienen un mayor riesgo de sangrado excesivo y problemas en la cicatrización, de ahí que pueda no ser recomendable someterse a una mentoplastia o a cualquier otra intervención similar.
- Enfermedades como la diabetes no controlada o patologías cardiovasculares graves pueden complicar la cirugía y la recuperación.
4.- Pacientes con expectativas poco realistas o inestabilidad emocional
La mentoplastia, como cualquier intervención de carácter estético, debe realizarse con un objetivo claro y realista. Personas con dismorfia corporal o expectativas inalcanzables pueden no beneficiarse de la cirugía y podrían experimentar insatisfacción postoperatoria.
5.- Edad no adecuada o desarrollo óseo incompleto
En adolescentes y personas en crecimiento, el desarrollo mandibular aún no ha finalizado, por lo que someterse a una mentoplastia prematuramente podría derivar en resultados no definitivos y potencialmente problemáticos.
La mentoplastia es una intervención segura y efectiva para mejorar la armonía facial, pero no es adecuada para todos los pacientes. Una evaluación previa detallada por parte del equipo de Centro Europeo de Cirugía Estética es esencial para determinar si es una opción viable o no.
En caso de existir contraindicaciones, es importante considerar alternativas terapéuticas que puedan abordar el problema de manera más adecuada y segura.