Siempre te hemos hablado de la dimensión estética de la blefaroplastia al tratarse de una técnica que realizamos en nuestros centros orientada, principalmente, a rejuvenecer el aspecto de la mirada para que el rostro luzca más bello y parezca menos fatigado.
Sin embargo, no podemos olvidar la dimensión médica de esta técnica que ha hecho posible que muchos pacientes experimenten una mejora en su visión tras someterse a ella.
¿Quieres conocer la relación que existe entre blefaroplastia y campo visual? A continuación te la contamos en este nuevo artículo.
Así afecta la acumulación de piel y grasa en los párpados a la visión.
La blefaroplastia es un procedimiento quirúrgico que tiene como objetivo corregir y eliminar el exceso de piel y grasa que se acumula en los párpados superiores e inferiores.
Aunque comúnmente se asocia con el rejuvenecimiento facial, esta intervención puede mejorar la función visual en muchos casos, especialmente cuando el exceso de piel en los párpados superiores interfiere con el campo visual periférico.
No podemos olvidar que, con el paso del tiempo, los tejidos perioculares pierden elasticidad y tonicidad, lo que puede llevar a la aparición de dermatochalasis, una patología que se caracteriza por el exceso de piel y grasa en los párpados superiores. En algunos pacientes, esta acumulación de piel desciende lo suficiente como para obstruir parcial o completamente el campo visual superior y lateral, especialmente en personas de más edad.
Quienes sufren dermatochalasis pueden experimentar dificultad para realizar tareas cotidianas como leer, conducir o simplemente caminar en espacios con obstáculos. Para compensar esta reducción del campo visual, es común que adopten posturas compensatorias, como inclinar la cabeza hacia atrás o elevar las cejas, lo que puede generar fatiga muscular y cefaleas.
Blefaroplastia y campo visual: la solución para ver mejor.
Cuando la limitación del campo visual es significativa, la blefaroplastia superior puede ser la mejor solución. Como ya sabes, la cirugía consiste en la resección del exceso de piel y grasa. Esto permite restaurar el campo visual sin comprometer la estética facial del paciente que experimenta una mejora significativa en su capacidad visual.
Una investigación publicada en el American Journal of Ophthalmology evidenció que la mejora en la visión periférica postoperatoria es notable, con un incremento del campo visual superior de hasta 30 grados en algunos casos. Además, los síntomas asociados, como fatiga ocular y cefaleas, suelen disminuir tras la intervención.
Aspectos a tener en cuenta.
Por lo tanto, blefaroplastia y campo visual podemos decir que vienen de la mano incluso en aquellos casos en los que la realización de la primera está motivada exclusivamente por cuestiones estéticas.
De todas formas, es importante hacer hincapié en que cada paciente es único y la mejora del campo visual que experimenta una persona no tiene por qué ser la que experimentará otra. De ahí que sea tan importante que el paciente se someta antes a una evaluación preoperatoria rigurosa para determinar la idoneidad de esta técnica y sus potenciales resultados.
Por ejemplo, la presencia de ptosis palpebral (descenso del músculo elevador del párpado) o enfermedades oculares previas pueden requerir abordajes adicionales para optimizar los resultados funcionales, haciendo que no se pueda reducir todo a una blefaroplastia.
En cualquier caso, es innegable que los resultados de la blefaroplastia en relación a la mejora de la visión son evidentes. De lo que se deduce que cuando se elimina el exceso de piel en los párpados no solo mejora la apariencia facial, sino que también se restaura el campo visual, mejorando tu calidad de vida general como hemos comprobado en nuestra clínica de cirugía plástica y estética en Madrid.